Historia en Automovilismo

Firestone Racing

Los neumáticos Firestone hicieron su primera aparición en el campo automovilístico en 1909. En ese tiempo los automóviles eran todavía novedad y muchos los veían como dispositivos que presumían de sus caballos de fuerza sin necesidad de caballos. Harvey Firestone, fundador de Firestone Tire & Rubber Company, fue uno de los primeros en darse cuenta del potencial de las carreras como medio para promover y probar productos. Él obtuvo buenos resultados al usar neumáticos de caucho en carros tirados por caballos y sabía que el automovilismo ofrecería muchos beneficios para su fábrica de neumáticos radicada en Akron.

Firestone saboreó el momento en que los curiosos vinieron a Indianápolis para presenciar un grupo de automóviles competir en la primera carrera de las 300 millas de Indianápolis. Durante una prueba para esa competencia, Barney Oldfield logró alcanzar 60 millas por hora con su automóvil equipado con neumáticos Firestone. Durante una conversación informal después de la prueba, dijo ante el grupo de espectadores: "Mi único seguro de vida son los neumáticos Firestone".

El comentario de Oldfield probablemente haya sido la primera recomendación del producto proveniente de un piloto de automovilismo. Tras ganar la carrera de Indianápolis en 1909, pasó a formar parte de la escudería Firestone y visitó numerosos autódromos del país, conmoviendo a los fanáticos con sus proezas de velocidad. Su automóvil estaba equipado con los distinguidos neumáticos Firestone "sin patinaje" y estampado con su comentario tras las pruebas. En ese entonces, Barney Oldfield era famoso a nivel nacional y su apoyo a los neumáticos Firestone proporcionó a la empresa una excelente visibilidad y popularidad que ayudó a vender los neumáticos.

Dos años más tarde, los mejores corredores del mundo se reunieron para la sesión inaugural de las 500 millas de Indianápolis. Ray Harroun, al volante de un Marmon Wasp de color amarillo equipado con neumáticos Firestone, fue el primero en cruzar la línea de meta después de una competencia que duró seis horas y 42 minutos. Esa victoria de 1911 otorgó a Harroun un lugar en los libros de historia, y constituyó la base de los futuros éxitos de Firestone en la ahora famosa Brickyard.

En las primeras competencias no se usaron los neumáticos de carrera que conocemos hoy en día. Para demostrar la durabilidad y la calidad del producto, los primeros neumáticos de carrera Firestone fueron en realidad los mismos neumáticos que se vendían para uso diario por calle y carretera. El público apreció lo bien que se comportaban los neumáticos Firestone en la pista y quisieron adquirirlos para sus vehículos. El viejo adagio "Gana el domingo, se vende el lunes" se convirtió en realidad comercial para la marca Firestone.

Firestone ha figurado en muchas formas del deporte automotriz, como por ejemplo en NASCAR, en Fómula 1, en CART, en carreras de piques ("drag racing"), en los intentos de batir el récord de velocidad en tierra y en carreras de camiones con llantas gigantes ("monster trucks"), por mencionar algunas. Pilotos equipados con neumáticos Firestone han ganado el admirable récord de 568 eventos de la Copa Winston, que comenzó desde la primera carrera en Charlotte, Carolina del Norte, en 1949. Al concluir la temporada del 2001, la cantidad de eventos automovilísticos de la Indy y la Champ ganados por pilotos equipados con Firestone había alcanzado la marca de 624.